Reflujo gastroesofagico: qué es, por qué aparece y cómo tratarlo
Si notas ardor frecuente, digestiones pesadas o te despiertas por la noche con acidez, es posible que estés sufriendo reflujo gastroesofágico. Bien es cierto que en la mayoría de los casos, y sobre todo en etapas iniciales, se manifiesta de forma leve, pero aún así no conviene quitarle importancia. Lo más inteligente es tratarlo cuanto antes y ponerse en manos de especialistas.
El reflujo gastroesofágico es un problema digestivo muy habitual que además afecta a personas de todas las edades sin distinción. En muchos casos, empieza de forma leve y aparentemente de forma casi inofensiva (más allá de las molestias evidentes).
Suele ser un ardor puntual, una mala digestión y otros síntomas a los que a veces no prestamos mucha atención. Algo que parece no tener importancia que pueden confundirse con episodios pasajeros.
Pero cuando esos síntomas se repiten de forma constante o se mantienen en el tiempo, conviene prestar atención y no dejarlo pasar por alto. Es recomendable buscar una valoración médica más enfocada a analizar la causa.
El reflujo puede acabar convirtiéndose en un problema crónico que se arrastra de por vida. Bastante perjudicial para la persona ya que afecta al descanso, a la alimentación y, en general, a la calidad de vida.
Si te sientes identificado con esta situación y crees que puede ser este tu problema, es importante que entiendas lo que te está pasando y por qué ocurre.
Solo así podrás afrontarlo de la forma adecuada y buscar la ayuda que necesitas.
Hoy en StopReflujo queremos hablarte de ello con todo detalle para que puedas valorar si es el problema que llevas tiempo sufriendo. Te aconsejaremos para poner remedio.
¿Qué es el reflujo gastroesofágico?
El reflujo gastroesofágico se produce cuando el contenido del estómago, especialmente el ácido gástrico, asciende hacia el esófago de forma repetida.
Esto ocurre porque el esfínter esofágico inferior, una especie de válvula que actúa como barrera natural, no funciona correctamente.
Cuando esta válvula pierde eficacia, el ácido entra en contacto con el esófago. Ese contacto es el que provoca irritación e inflamación. Y cuando la situación se repite con frecuencia, aparecen los síntomas típicos del reflujo.
Principales síntomas del reflujo gastroesofágico
Los síntomas del reflujo gastroesofágico no son iguales en todas las personas. Pueden variar en intensidad, en frecuencia y en la forma en la que se manifiestan. Por eso, no siempre es fácil identificarlos a la primera.
Los más habituales son:
- Ardor o quemazón en el pecho
- Regurgitación ácida
- Sabor amargo en la boca
- Digestiones pesadas
- Eructos frecuentes
Además, el reflujo también puede provocar síntomas menos evidentes, como tos crónica, ronquera, dolor de garganta o sensación de nudo en la garganta.
En estos casos, es habitual que el diagnóstico se retrase, ya que muchas veces se confunden con otras molestias digestivas o respiratorias.
Por qué aparece el reflujo gastroesofágico
Existen múltiples factores que pueden favorecer la aparición del reflujo. Entre los más comunes se encuentran:
- Alteraciones en el funcionamiento del esfínter esofágico inferior
- Hernia de hiato
- Comidas copiosas o muy grasas
- Acostarse justo después de comer
- Sobrepeso
- Estrés mantenido
En muchos pacientes, el reflujo no se debe a una sola causa, sino a la combinación de varios factores.
Qué hacer si el reflujo deja de ser algo puntual
Tener acidez de forma puntual puede entrar dentro de lo normal. A todos nos ha pasado alguna vez.
El problema aparece cuando esas molestias dejan de ser ocasionales y se repiten semana tras semana.
Conviene consultar con un especialista cuando los síntomas:
- Aparecen varias veces por semana
- Interfieren con el descanso nocturno
- Obligan a tomar medicación de forma continuada
- No mejoran con cambios en la dieta o el estilo de vida
El reflujo mantenido en el tiempo puede provocar inflamación del esófago y aumentar el riesgo de complicaciones si no se actúa a tiempo.
Diagnóstico del reflujo gastroesofágico
El diagnóstico no se basa solo en los síntomas. En muchos casos, es necesario realizar pruebas específicas para confirmar el origen del problema y valorar su gravedad.
En nuestro caso realizamos una valoración médica individualizada. Porque como ya te hemos comentado hay que revisar cada caso de forma detallada.
Esto nos permite realizar un buen diagnóstico y decidir cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso. Sin soluciones genéricas.
Nuestro tratamiento del reflujo gastroesofágico
El tratamiento depende de la causa y de la intensidad de los síntomas que se detecten en la fase de análisis.
En fases iniciales del mismo puede ser suficiente un tratamiento farmacológico para aliviar la acidez. Aunque por lo general la medicación sólo sirve para controlar los síntomas y siempre dependiendo de ella, por eso no suele ser una solución duradera.
Cuando el problema tiene un origen mecánico y los síntomas persisten, existen opciones quirúrgicas mínimamente invasivas como es el caso de RefluxStop® que permiten tratar la causa del reflujo de forma más duradera.
Estas opciones siempre deben valorarse tras un estudio médico completo.
La importancia de una valoración especializada
No todos los pacientes con reflujo necesitan el mismo tratamiento. Por eso, la valoración inicial es clave para tomar las decisiones adecuadas.
De ahí la importancia de afrontar cada caso de forma personal teniendo en cuenta todos los síntomas y rigurosas pruebas diagnósticas.
El tratamiento en StopReflujo lo hacemos bajo la dirección del Dr. Antonio Barrasa, cirujano especialista en cirugía digestiva y en técnicas avanzadas para el tratamiento del reflujo gastroesofágico.
Si llevas tiempo conviviendo con ardor, regurgitación, tos persistente o molestias digestivas recurrentes, no lo ignores y contacta con nosotros.
El reflujo gastroesofágico no siempre desaparece por sí solo. Y cuanto antes se estudie, más opciones hay de tratarlo de forma eficaz.
