Controlar el reflujo no es lo mismo que eliminarlo: diferencias clave
Cuando aparecen los primeros síntomas de reflujo, lo normal es buscar algo que alivie el ardor cuanto antes. Una visita a la farmacia, un protector gástrico o un tratamiento recetado por el médico suelen ser suficientes para encontrarse mejor y aliviar esos síntomas más modernos. A partir de ahí, muchas personas dan por hecho que el problema está resuelto. Pero son cosas distintas: controlar reflujo vs curar son dos situaciones diferentes.
Puede parecer un matiz sin importancia pero conviene entender las dos situaciones si el reflujo lleva ya meses instaurado en tu vida.
En StopReflujo recibimos con frecuencia a pacientes que llevan mucho tiempo controlando los síntomas, aunque el reflujo sigue formando parte de su vida.
Cuando el tratamiento consigue que desaparezca el ardor
La mayoría de los tratamientos con medicación están pensados para reducir la producción de ácido en el estómago. Gracias a eso, disminuye la irritación del esófago y el ardor suele mejorar en pocos días.
Es un tratamiento eficaz para muchas personas y, en determinados casos, puede ser todo lo que necesitan para vivir mucho mejor.
El problema aparece cuando el alivio solo dura mientras se mantiene la medicación y no va más allá.
Es una situación bastante normal. Hay pacientes que se encuentran bien durante meses, pero vuelven a notar molestias poco después de reducir la dosis o dejar el tratamiento.
¿Por qué ocurre esto con el reflujo?
El reflujo gastroesofágico puede tener distintos orígenes.
En algunos casos está relacionado con determinados hábitos. Por ejemplo el sobrepeso o con situaciones puntuales de estrés o emocionales.
En otros, existe una alteración en el funcionamiento del esfínter esofágico inferior, la estructura que actúa como barrera entre el estómago y el esófago.
Cuando esa barrera pierde eficacia, el contenido del estómago puede seguir ascendiendo aunque el ácido esté controlado.
Por eso hay personas que continúan teniendo reflujo aunque la medicación haya reducido los síntomas durante un tiempo.
Controlar los síntomas no siempre significa que el problema haya desaparecido
Este es uno de los aspectos que más dudas genera.
Es posible encontrarse bien y, al mismo tiempo, seguir teniendo un mecanismo de reflujo que continúa activo.
Por eso resulta tan importante diferenciar entre controlar reflujo vs curar. Una cosa es reducir las molestias y otra distinta conseguir que el origen del problema deje de producirlas.
No ocurre en todos los pacientes, pero sí con la suficiente frecuencia como para que merezca la pena estudiarlo y analizar mejor las causas cuando el reflujo se mantiene durante años.
La importancia de averiguar qué está provocando el reflujo
Cuando una persona lleva mucho tiempo con acidez recurrente, el siguiente paso no debería ser únicamente cambiar de medicación.
Antes conviene responder algunas preguntas.
- ¿Existe una hernia de hiato?
- ¿El esfínter esofágico funciona correctamente?
- ¿El reflujo aparece solo en determinadas circunstancias o ya forma parte del día a día?
Responder a estas cuestiones permite entender mejor qué está ocurriendo y decidir cuál puede ser la mejor opción de tratamiento.
Hay pacientes que necesitan un enfoque diferente
Cada persona llega a consulta con una historia distinta.
Hay quien mejora modificando algunos hábitos. Otros consiguen controlar el reflujo con tratamiento farmacológico como hemos mencionado antes. Y también hay pacientes cuyo problema tiene una causa mecánica que requiere una valoración diferente.
Cuando esto ocurre, pueden estudiarse alternativas como RefluxStop®, un procedimiento diseñado para restaurar la función antirreflujo respetando la anatomía natural.
Como cualquier tratamiento, necesita una evaluación previa para saber si realmente está indicado.
Comprender el problema ayuda a tomar mejores decisiones
Convivir durante años con reflujo hace que muchas personas terminen adaptando su vida a los síntomas. Cambian sus horarios, modifican la alimentación y aprenden qué situaciones les sientan peor.
Pero vivir pendiente de la acidez no debería convertirse en algo normal.
El tratamiento en StopReflujo está dirigido por el Dr. Antonio Barrasa, especialista en cirugía digestiva, que estudia cada caso de forma individual para determinar cuál puede ser la mejor alternativa según el origen del problema.
Si el reflujo sigue formando parte de tu rutina, merece la pena estudiarlo
La diferencia entre controlar reflujo vs curar no siempre se aprecia al principio. Muchas veces solo se hace evidente cuando pasan los años y los síntomas siguen apareciendo una y otra vez.
Si necesitas medicación de forma continuada o el reflujo condiciona tu día a día, quizá haya llegado el momento de averiguar por qué ocurre.
Puedes solicitar una valoración personalizada a través del formulario de contacto de StopReflujo. Conocer el origen del problema permite decidir el tratamiento con mucha más seguridad.
